La diferencia legal en una línea
La planilla implica una relación laboral: hay subordinación, horario, exclusividad y el empleador responde por tus beneficios. La locación de servicios es un contrato civil: prestas un servicio con autonomía, sin subordinación y sin beneficios laborales.
En la práctica, muchas empresas usan la locación para evitar los costos laborales aunque el trabajo sea idéntico al de un empleado. Eso es desnaturalización del contrato —ilegal— pero ocurre con frecuencia.
Qué incluye cada modalidad
- Planilla (quinta categoría): sueldo bruto, descuento de AFP o SNP (~13%), ESSALUD pagado por el empleador (9%), CTS (aprox. un sueldo por año), gratificaciones (julio y diciembre, un sueldo cada una), vacaciones pagadas (30 días por año), seguro de vida ley, utilidades si la empresa las genera.
- Locación de servicios (cuarta categoría): honorarios brutos sin descuento por parte del contratante —salvo la retención del 8% en recibos mayores a S/1,500 con empresas— y sin ningún beneficio social. Salud, pensiones y todo lo demás corren por tu cuenta.
Cómo se diferencia el impuesto
El impuesto a la renta funciona diferente en cada modalidad:
- En planilla, tu empleador retiene mes a mes una fracción de tu impuesto proyectado (quinta categoría). No haces pagos a SUNAT tú mismo; al final del año casi siempre queda saldo cero o pequeña devolución.
- En locación de servicios, el 8% que te retienen tus clientes es un adelanto del impuesto anual. Ese adelanto puede ser más o menos que lo que finalmente debes: si ganaste poco en el año, casi siempre te devuelven; si ganaste mucho y no te retuvieron, puede quedar saldo por pagar.
La calculadora te muestra el impuesto anual estimado para tus ingresos de cuarta categoría. Para saber cuánto retendrá tu empleador en planilla, el número depende del sueldo bruto anual y la escala del impuesto.
Cuándo conviene la locación de servicios
- Cuando el trabajo es verdaderamente por proyecto o temporal: un diseño, una consultoría puntual, una auditoría de fin de año.
- Cuando tienes varios clientes y valoras la flexibilidad de decidir cómo y cuándo trabajas.
- Cuando el honorario bruto es significativamente mayor al sueldo en planilla equivalente, y ese extra compensa lo que no recibes en beneficios.
- Cuando ya tienes cobertura de salud propia (otro seguro o cónyuge en planilla) y sistema de pensiones activo.
Cuándo conviene la planilla
- Cuando el trabajo es continuo, con horario y bajo dirección de la empresa: en ese caso te corresponde planilla legalmente, aunque te ofrezcan recibos.
- Cuando los beneficios (CTS, gratificaciones, vacaciones, ESSALUD) tienen valor real para ti —especialmente si tienes familia o proyectas créditos hipotecarios.
- Cuando el sueldo neto en planilla es comparable al honorario en locación, porque el total de beneficios hace que la planilla valga más.
Si tienes las dos al mismo tiempo
No es raro tener un empleo en planilla y además hacer consultorías por recibos. En ese caso tienes cuarta y quinta categoría simultáneamente. Ambas se suman en tu declaración anual y casi siempre resulta en un saldo por pagar, porque cada pagador retiene calculando como si fuera tu único ingreso. Mira la guía de cuarta y quinta al mismo tiempo para entender cómo se combina.